El 15 de febrero de 2026, Red Bull alcanzó un hito sin precedentes en Afyonkarahisar, Turquía, cuando el piloto italiano Dario Costa logró aterrizar y despegar su avión Zivko Edge 540 sobre un tren de mercancías en movimiento a 120 km/h. Esta increíble maniobra es la primera de su tipo en la historia y fue posible gracias al trabajo conjunto con Rimac, fabricante de supercoches eléctricos.
Detalles de la maniobra
La maniobra implicó sincronizar la velocidad del avión con la del tren, reduciendo la velocidad usual de aterrizaje del avión —que normalmente es de 148 km/h— hasta solo 87 km/h, lo que exigió un control extremo frente a las turbulencias y la inestabilidad del aire provocado por el tren en movimiento. El avión aterrizó en el noveno vagón del tren y realizó un despegue vertical inmediato desde esa posición, completando todo el proceso en tan solo 50 segundos.
Preparación y entrenamiento exhaustivo
Este récord supuso más de dos años de intensa preparación. Desde principios de 2024, Darío Costa y su equipo llevaron a cabo sofisticadas simulaciones y pruebas controladas. Para recrear las condiciones del tren en movimiento sin arriesgarse a practicar directamente sobre el ferrocarril, utilizaron supercoches eléctricos de Rimac Automobili, cuya tecnología permitió simular con precisión la dinámica necesaria para esta sincronización aérea-terrestre.
La infraestructura y ubicación de Afyonkarahisar fueron clave para desarrollar esta maniobra, gracias a su adecuada red ferroviaria y condiciones operativas óptimas, garantizando un entorno controlado y seguro.
Reconocimientos y repercusiones
Darío Costa destacó que aterrizar en un tren en movimiento requiere un nivel de concentración y enfoque muy diferente, confiando en percepciones sutiles como el sentido del viento. Por su parte, Filippo Barbero, consultor en aviación, enfatizó la absoluta precisión necesaria para alinear el avión con un tren en marcha, resaltando a Costa como un piloto excepcional y un verdadero maestro en esta hazaña.
Esta impresionante maniobra reafirma la capacidad de Red Bull para llevar los límites de la aviación y el deporte extremo cada vez más allá, combinando innovación tecnológica y valentía para lograr lo aparentemente imposible.
