Proyecto Parque Ventas: un pulmón verde sobre la M-30 en Madrid
El proyecto Parque Ventas consiste en la creación de una plataforma ajardinada de aproximadamente 16.370 m² que cubrirá un tramo de entre 197 y 200 metros sobre la concurrida M-30, justo al sur del Puente de Ventas. Esta obra emblemática, con una inversión cercana a los 78,9 millones de euros, tiene como objetivo principal conectar los distritos madrileños de Salamanca y Ciudad Lineal mediante ocho pasarelas peatonales, integrando un espacio verde sostenible en medio de la ciudad.
Diseño y características técnicas de la estructura
La estructura del Parque Ventas se apoya en 128 pilares y se cimenta con pilotes que alcanzan entre 16 y 17 metros de profundidad, diseñados para garantizar la estabilidad y resistencia de la plataforma. La cubierta de la estructura está formada por una losa de hormigón armado pretensado, compuesta por vigas prefabricadas que se montan en 32 pórticos transversales con apoyos distribuidos en los bordes y en pilas interiores. Toda la plataforma está diseñada para soportar hasta 110.000 toneladas, distribuyendo un peso aproximado de 2.500 kg/m², incluyendo tanto la estructura como los futuros usos previstos una vez finalizada la obra.
Para agilizar y minimizar las molestias en la ejecución, se ha optado por un sistema constructivo basado en la utilización de elementos prefabricados, que se montan principalmente durante la noche. Esto reduce al máximo el impacto sobre el tráfico diario y permite también llevar a cabo mejoras adicionales, como la renovación de la impermeabilización y el aislamiento acústico. La plataforma contará además con tecnología de alumbrado LED eficiente y paneles de señalización variable para la gestión inteligente del tráfico, conectados al Centro de Control de Túneles de Madrid Calle 30.
Planificación y gestión logística de la obra
Las obras comenzaron a mediados de 2025 y se prevé que estén concluidas en la primavera de 2027. El proyecto total abarca más de 56.600 m², sumando la cubierta de la M-30 y las áreas adyacentes en ambas márgenes, donde se instalarán zonas verdes, áreas infantiles, espacios deportivos, un pequeño auditorio al aire libre, y otros equipamientos urbanos.
Además de los 16.370 m² de plataforma sobre la M-30, se plantarán cerca de 960 árboles y casi 49.000 arbustos, junto a praderas y vegetación pensada para crear un auténtico jardín elevado. Para conseguir un crecimiento saludable sin dañar la estructura, se ha diseñado un sistema de impermeabilización de triple capa con láminas asfálticas, barreras antiraíces y celdas de aireación que permitirán el desarrollo de la flora sin comprometer la plataforma.
Desafíos para mantener el flujo de tráfico en la M-30
El principal reto de la obra no ha sido sólo la ingeniería, sino conseguir que el tráfico en el punto más congestionado de España, la M-30, no se detenga ni se colapse. La coordinación logística ha sido clave: las operaciones más delicadas y complejas, como la instalación de pilares y vigas prefabricadas que pueden pesar hasta 200 toneladas, se efectúan exclusivamente en horario nocturno, minimizando las interrupciones.
Montar cada una de las enormes grúas necesarias para estos trabajos nocturnos toma aproximadamente cuatro horas, y las maniobras se completan antes de que el tráfico matutino comience, permitiendo que miles de conductores circulen sin mayores problemas cada día.
Además, la estrategia para reducir la presión en la obra ha contado con la concentración de las actividades más delicadas durante los meses de verano, cuando el volumen de vehículos disminuye aproximadamente un 40 %. Así se asegura que las obras avancen de manera constante sin comprometer la movilidad de la ciudad.
Un espacio urbano que integrará naturaleza y funcionalidad
Una vez finalizado, el Parque Ventas no solo será un nuevo pulmón verde, sino un ejemplo de cómo urbanismo e infraestructura pueden convivir. Las ocho pasarelas peatonales diseñadas para conectar ambos lados de la M-30 están trazadas para respetar el entorno, evitando dañar árboles centenarios como cedros, y formando así un corredor verde que reestructura la conexión entre barrios.
La obra incluye zonas estanciales ajardinadas, espacios infantiles, áreas deportivas y un pequeño auditorio al aire libre, proponiendo así un nuevo espacio público multifuncional que fomentará la vida comunitaria y mejorará la calidad ambiental en uno de los ámbitos más transitados de Madrid.
Actualmente, todos los carriles de la M-30 permanecen abiertos con restricciones nocturnas mínimas y velocidades controladas, evidenciando que es posible llevar a cabo proyectos de infraestructuras de gran envergadura sin paralizar la ciudad.
Esta iniciativa demuestra que, incluso en las zonas urbanas con mayores desafíos de movilidad y densidad, la planificación cuidadosa y la innovación en ingeniería pueden crear espacios que transforman positivamente la experiencia urbana.
