Sistemas anticontaminantes en coches modernos: ¿cómo funcionan?
Los vehículos actuales incorporan una variedad de sistemas bajo el capó diseñados para reducir las emisiones contaminantes y cumplir con normativas ambientales cada vez más estrictas, como las Euro V y Euro VI. Sin embargo, para muchos conductores, estos componentes pasan desapercibidos hasta que presentan algún fallo o requieren mantenimiento.
Principales sistemas de reducción de emisiones en vehículos
Estos dispositivos actúan en diferentes partes del motor y del sistema de escape para optimizar la combustión y minimizar la contaminación ambiental:
- Convertidor catalítico: Ubicado en el sistema de escape, transforma gases nocivos como monóxido de carbono (CO), óxidos de nitrógeno (NOx) e hidrocarburos (HC) en compuestos menos dañinos como dióxido de carbono (CO2), nitrógeno y agua. Es fundamental para cumplir con los límites de emisión actuales.
- Sistema EGR (Recirculación de gases de escape): Recircula una parte de los gases de escape hacia el motor para bajar la temperatura de combustión, reduciendo la producción de NOx hasta en un 70% en algunos casos.
- Reducción catalítica selectiva (SCR): Común en motores diésel, este sistema inyecta una solución de urea (conocida comercialmente como AdBlue) en el escape para transformar los NOx en nitrógeno y agua, gases inofensivos para el medio ambiente.
- Filtro de partículas (DPF o GPF): Este filtro atrapa las partículas sólidas, especialmente en motores diésel y gasolina modernos. Realiza procesos de regeneración para eliminar el hollín y puede reducir las emisiones de partículas hasta en un 99%.
- Sistema de control de emisiones evaporativas (EVAP): Impide que los vapores de combustible del depósito se liberen a la atmósfera.
- Gestión electrónica y sensores lambda: Monitorean y ajustan la mezcla de aire y combustible para optimizar la combustión y minimizar la producción de emisiones nocivas.
Innovaciones tecnológicas para reducir aún más la contaminación
Además de los sistemas arriba mencionados, se están desarrollando nuevas tecnologías para mejorar la eficiencia en la reducción de emisiones:
- Catalizadores avanzados: Por ejemplo, el catalizador ITQ desarrollado por la Universidad Politécnica de Valencia y CSIC, que es hasta cuatro veces más eficiente para oxidar el CO en condiciones difíciles.
- Sistemas de captura de CO2: Como el sistema Qaptis que puede reducir hasta un 90% de las emisiones de dióxido de carbono capturando el gas en forma líquida para su reutilización, ideal para flotas de vehículos sin necesidad de modificar el motor original.
¿Por qué estos sistemas pasan desapercibidos y cuándo alertan?
Estos componentes suelen funcionar automáticamente sin que el conductor note su presencia. No obstante, cuando presentan fallos debido a suciedad, desgaste o uso de combustibles inadecuados, pueden causar problemas visibles, como:
- Luces de advertencia en el tablero relacionadas con el filtro de partículas o el sistema EGR.
- Pérdida de potencia y aumento del consumo debido a obstrucciones.
- Dificultades para pasar la inspección técnica de vehículos (ITV) por emisiones elevadas.
- Alerts por bajo nivel de AdBlue en vehículos diésel con sistema SCR.
Para asegurar un funcionamiento óptimo y evitar reparaciones costosas, es fundamental realizar un mantenimiento preventivo, incluyendo el uso de aceites compatibles (low-SAPS) y revisiones periódicas. Los fabricantes también trabajan en miniaturizar y mejorar estos sistemas para aumentar su eficacia y durabilidad.

