El límite de velocidad en los boxes de Fórmula 1 se estableció de manera obligatoria en 1994, luego del trágico Gran Premio de San Marino (Imola), un momento decisivo para la seguridad en el automovilismo. Este fin de semana negro estuvo marcado por la muerte de Roland Ratzenberger y Ayrton Senna, pero también por un grave accidente en boxes: Michele Alboreto perdió la rueda trasera derecha al salir del pit lane, y esta alcanzó a cuatro mecánicos, quienes resultaron heridos con hospitalización. Estos sucesos evidenciaron la peligrosidad de circular sin restricciones de velocidad en un espacio tan reducido y concurrido.
Antes de esta fecha, los pilotos, como Jean Alesi en el GP de España en 1991, solían atravesar el pit lane a gran velocidad, en un entorno estrecho y lleno de personas, sin un límite reglamentario durante la carrera. Aunque en entrenamientos ya existía un límite desde 1993, en carrera no había una norma oficial que regulara la velocidad en boxes, lo que provocaba frecuentes accidentes y rozaduras entre coches, mecánicos y equipos.
Implementación del límite de velocidad en boxes
Tras la gravedad de los accidentes en 1994, la Federación Internacional del Automóvil (FIA) instauró un límite obligatorio de 80 km/h en el pit lane para todas las sesiones de carrera a partir del Gran Premio de Mónaco de ese mismo año. Esta normativa también introdujo sanciones claras, como la penalización de ‘stop & go’ para quienes lo incumplieran, consolidando así un cambio crucial en la seguridad dentro de este espacio.
Es importante señalar que otras disciplinas del motor ya adoptaban medidas similares; un accidente mortal en 1993 en el campeonato japonés de motociclismo llevó al Mundial de 500 cc a establecer límites de velocidad en sus pit lanes, demostrando que esta era una necesidad común para proteger a pilotos y equipos.
Evolución y estado actual del pit lane
Con el tiempo, el límite en el pit lane ha sufrido ajustes según las características de cada circuito. Por ejemplo:
- En 2004, se incrementó temporalmente a 100 km/h en algunos casos.
- Desde 2012 volvió a establecerse en 80 km/h como estándar.
- En circuitos con pit lanes muy estrechos, como Monte Carlo o Singapur, el límite se reduce hasta los 60 km/h.
Además, los monoplazas modernos cuentan con limitadores electrónicos de velocidad que aseguran el cumplimiento de esta norma, minimizando cualquier riesgo para el equipo técnico y otros corredores.
De un espacio salvaje a un área controlada
El famoso vídeo de Jean Alesi circulando a fondo por el pit lane en el Circuit de Catalunya en los 90 simboliza una época donde el riesgo formaba parte del ADN de la Fórmula 1. Sin embargo, la tragedia de 1994 fue el punto de quiebre que condujo a la profesionalización y regulación estricta de los boxes, priorizando la seguridad sin perder la esencia competitiva del deporte.
Hoy, el pit lane es un entorno milimétricamente regulado donde la velocidad está controlada y las sanciones inmediatas, garantizando que pilotos, mecánicos y demás profesionales estén protegidos durante la acción intensa y frenética de las carreras.
