En febrero de 2026, tras un ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán, este país decidió cerrar el estrecho de Ormuz, una vía estratégica por la que circula cerca del 20% del petróleo mundial. Este bloqueo ha desencadenado una crisis petrolera mucho más severa que las vividas en 1973 y 1979, y su resolución depende únicamente del gobierno iraní.
Dependencia energética global y el caso español
No todos los países dependen igualmente del petróleo y gas que procede del golfo Pérsico. Mientras que en Asia la dependencia es casi total, España recibe solo un 5% de su petróleo a través del estrecho de Ormuz. Esto genera la duda de por qué suben los precios de la gasolina si la exposición directa de España a esta zona es mínima.
Por qué el precio de la gasolina sube aunque el petróleo de España no venga del Golfo Pérsico
El cierre prolongado del estrecho de Ormuz está bloqueando una significativa parte del suministro mundial de petróleo. Aunque solo un pequeño porcentaje del petróleo que llega a España pasa por ahí, la clave está en la diversificación de las fuentes españolas. El suministro de gas natural procede mayormente de Argelia y Estados Unidos, representando casi dos tercios del total, mientras que Qatar aporta menos del 2%.
En cuanto al petróleo, los principales proveedores para España en 2025 fueron Estados Unidos (15,2%), Brasil (13,6%) y México (12,3%). En conjunto, Oriente Medio solo aportó un 10,7%, lo que demuestra la baja dependencia directa de la región del Golfo Pérsico.
El impacto en los precios internacionales
Aunque el petróleo que compra España provenga mayormente de América y no del Golfo Pérsico, el precio de ese crudo está fijado en los mercados internacionales, especialmente en la bolsa de futuros de Londres (Brent) y Nueva York (WTI). Cuando hay tensiones geopolíticas en el Golfo Pérsico, el precio del Brent se dispara mundialmente, afectando directamente a todos los países, independientemente del origen del petróleo que compren.
Este fenómeno se explica porque si el estrecho de Ormuz permanece cerrado, hay una menor oferta global al desaparecer millones de barriles diarios del mercado. Esto genera escasez y aumenta la competencia por el petróleo disponible de otros orígenes, lo que eleva sus precios y, en consecuencia, los costes en la gasolina y el diésel en países como España.
Medidas gubernamentales para mitigar el impacto
Ante esta situación, el gobierno español ha adoptado medidas como la liberación de reservas estratégicas, liberando 11 millones de barriles de petróleo para contener la subida del precio de los combustibles y proteger la economía doméstica.
Contexto actual y situación de los precios en España
A día 4 de junio de 2026, el precio medio de la gasolina en España se sitúa aproximadamente en 1,54 € por litro para gasolina sin plomo 95 y 1,71 € para la versión 98 octanos, mientras que el gasóleo se mantiene en valores similares. Estos precios se mantienen influenciados por la incertidumbre geopolítica y la tensión en el Golfo Pérsico.
En definitiva, aunque España no dependa significativamente del petróleo que pasa por el estrecho de Ormuz, la globalización de los mercados energéticos hace que las tensiones internacionales impacten inevitablemente en el precio final de los combustibles que consumimos. Esta situación subraya la importancia de continuar diversificando las fuentes de energía y avanzar hacia alternativas sostenibles para minimizar la vulnerabilidad frente a las crisis internacionales.

