Europa impulsa la reducción del límite de velocidad a 110 km/h para ahorrar gasolina
Recientemente, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) publicó un decálogo con recomendaciones para reducir el consumo energético y paliar el impacto de la crisis derivada de la Guerra de Irán, que afecta gravemente al suministro mundial de petróleo y gas. En sintonía con estas directrices, la Comisión Europea ha pedido a los Estados miembros coordinar medidas urgentes que garanticen la seguridad energética en un contexto de tensión geopolítica en Oriente Medio.
Recomendaciones clave para el transporte
Una de las medidas más destacadas dirigidas al sector transporte es la propuesta de reducir el límite de velocidad en autovías y autopistas en 10 km/h. En España, esto implicaría bajar el límite vigente de 120 km/h a 110 km/h, una medida que ya se implementó temporalmente en 2011 con el objetivo de ahorrar combustible.
La Agencia Internacional de la Energía estima que esta reducción puede lograr un ahorro del consumo individual de combustible entre el 5 % y el 10 % en cada vehículo, mientras que a nivel general del sector privado europeo la reducción podría oscilar entre el 1 % y el 6 % de consumo total de petróleo. En el caso del transporte pesado, como los camiones, el ahorro energético sería alrededor del 5 %.
Otras medidas complementarias para ahorrar energía
- Fomento del transporte público: Incentivar el desplazamiento en autobús y tren puede reducir el consumo de petróleo entre un 1 % y un 3 % en el sector automovilístico privado. Alternativas sostenibles como ciclismo y caminar para viajes cortos también contribuyen a disminuir la demanda energética.
- Restricción del tráfico en ciudades: Implementar sistemas de acceso por matrícula alterna para vehículos privados en grandes ciudades contribuiría a disminuir la congestión y el consumo energético.
- Promoción del coche compartido: Utilizar de forma conjunta los vehículos particulares, junto con otras prácticas de conducción eficiente como revisar la presión de los neumáticos o optimizar el uso del aire acondicionado, puede reducir la demanda de combustible entre un 5 % y un 8 %.
- Reducción de viajes en avión: Evitar vuelos comerciales cuando existan alternativas viables, como trenes nocturnos, puede recortar la demanda de queroseno en un 7 % a un 15 % a corto plazo.
- Teletrabajo: Trabajar desde casa cuando sea posible ayuda a disminuir considerablemente los desplazamientos en coche, con estimaciones que indican una reducción del consumo de petróleo en un 2 % a 6 % a nivel nacional, y hasta un 20 % para conductores individuales si se adoptan tres jornadas semanales de trabajo remoto.
El papel de la eficiencia energética y la cooperación europea
El comisario de Energía y Vivienda de la Comisión Europea, Dan Jørgens, ha subrayado la necesidad de actuar con rapidez y de manera coordinada para proteger a ciudadanos y empresas frente a posibles interrupciones en el suministro energético global. La cooperación entre países de la Unión Europea es clave para aumentar la resistencia y eficacia ante esta crisis.
Además, la Comisión y la AIE resaltan la importancia de combinar estas medidas de reducción de demanda con la transición hacia tecnologías más limpias, como la electrificación del transporte, y estrategias de eficiencia operativa, para garantizar una reducción sostenible del consumo energético y de las emisiones contaminantes.
Resumen de los beneficios de la reducción del límite de velocidad
| Beneficio | Impacto estimado |
|---|---|
| Disminución de la resistencia aerodinámica | Reducción hasta el 85 % de la resistencia que debe superar el vehículo |
| Consumo de combustible por vehículo | Reducción aproximada del 15 % |
| Ahorro total estimado en gasolina | Hasta 430.000 barriles diarios en Europa |
Este conjunto de medidas, centradas especialmente en la movilidad, ofrece una vía inmediata para reducir la dependencia del petróleo y contribuir a la seguridad energética europea, al tiempo que promueven un transporte más sostenible y respetuoso con el medio ambiente.
La Agencia Internacional de la Energía y la Comisión Europea invitan a ciudadanos, empresas y gobiernos a adoptar estas prácticas para lograr un balance más eficiente y responsable del consumo energético en tiempos de incertidumbre.

