Las glorietas, aunque ya forman parte del paisaje vial desde 1976 en España, siguen siendo una fuente constante de confusión para muchos conductores. Tras cinco décadas de convivencia con estas infraestructuras de tráfico, una gran cantidad de usuarios no entiende cómo circular correctamente dentro de ellas, lo que genera situaciones peligrosas y multas.
Reglas básicas para entrar en una glorieta
La norma más importante al acercarse a una rotonda es ceder el paso a los vehículos que ya están circulando dentro de ella, sin importar el carril que ocupen. Esto significa que al llegar a la glorieta, si hay coches circulando, debes detenerte en la línea de ceda el paso si es necesario y esperar a que pase el vehículo. Además, para acceder a la rotonda es obligatorio incorporarse desde el carril derecho siempre que esté libre y sea posible.
Cómo circular dentro de la rotonda
Fuera del entorno urbano, la recomendación general es utilizar el carril exterior siempre que esté disponible y solo emplear los interiores para adelantar. Dentro de las ciudades, los conductores pueden elegir el carril que les convenga según su destino, pero siempre deben preparar la salida situándose progresivamente en el carril exterior.
La importancia de la señalización y la correcta salida
Un error muy común y grave es circular por el carril interior y tratar de salir directamente sin cambiar al exterior antes, ni señalizar la maniobra. Esta conducta puede provocar accidentes, ya que el vehículo de carril interior puede colisionar con otro que circula correctamente por el carril exterior.
Por tanto, es fundamental indicar con el intermitente la intención de salida y cambiar al carril exterior con antelación, respetando siempre la prioridad de los demás vehículos.
Sanciones asociadas a errores en glorietas
La Dirección General de Tráfico (DGT) establece que salir de la rotonda desde un carril interior sin haberse colocado previamente en el exterior es una infracción habitual que puede clasificarse inicialmente como conducción negligente, con una multa de 200 euros y sin pérdida de puntos. Sin embargo, si la maniobra se considera conducción temeraria, la sanción se eleva a una multa de 500 euros y la retirada de seis puntos del carnet.
Consejo para evitar sanciones y accidentes
Si existe tráfico que impide cambiar a tiempo al carril exterior para la salida, lo más seguro y recomendable es dar una vuelta más a la glorieta. Esto permite situarse correctamente y salir con seguridad, evitando así infracciones y posibles colisiones.
Innovaciones en el diseño de rotondas
Para mejorar la seguridad vial, en Europa y España están ganando protagonismo las llamadas turborotondas. Estas glorietas están diseñadas con carriles marcados desde la entrada, lo que obliga a que cada conductor elija previamente la salida que tomará, evitando cambios bruscos o adelantamientos peligrosos dentro de la rotonda. Este diseño reduce significativamente los accidentes causados por maniobras erróneas y aumenta la fluidez del tráfico.
En resumen, respetar las normas de prioridad, circular correctamente dentro de la glorieta y señalizar adecuadamente las salidas no solo evita multas y pérdidas de puntos sino que es clave para prevenir accidentes y garantizar la seguridad vial.

