Un \"enganchón\" en un tren eléctrico es un incidente relativamente común que ocurre cuando el pantógrafo, el dispositivo instalado en la parte superior del tren que conecta con la catenaria (la red de cables aéreos que suministra electricidad), queda atrapado y arranca parte de esta. Este suceso provoca un tirón brusco en el tren debido a la interrupción repentina de la corriente eléctrica.
¿Qué implica un \”enganchón\”?
Este tipo de incidente afecta exclusivamente al sistema de alimentación eléctrica, sin involucrar las vías, los frenos o los sistemas mecánicos de rodaje del tren. Cuando se produce un \"enganchón\", la catenaria pierde tensión mientras el pantógrafo sigue en contacto, lo que genera una sacudida notable pero que, en la mayoría de los casos, no causa daños graves.
Por esta razón, tanto el maquinista como el centro de control suelen mantener una comunicación tranquila y protocolar tras un \"enganchón\", al considerar que es un problema técnicamente habitual y manejable.
El papel del pantógrafo y la catenaria
El pantógrafo es el mecanismo que permite al tren captar la electricidad de la red aérea de catenaria para alimentar sus sistemas. Si este dispositivo se engancha, puede causar daños a la catenaria y afectar el suministro eléctrico, lo que es la causa directa del llamado \"enganchón\".
Consecuencias y manejo del incidente
Cuando ocurre un \"enganchón\", el tren puede experimentar un tirón fuerte que incluso puede hacer que quede bloqueado o, en casos más graves, que descarrile. Por ello, es común que el maquinista informe inmediatamente al centro de control para que se tomen medidas, como detener el tráfico ferroviario en la zona y movilizar equipos de emergencias si fuera necesario.
Contexto del accidente del tren Iryo en Adamuz
El 18 de enero de 2026, el tren Iryo 6189, un modelo Frecciarossa ETR 100 fabricado por Hitachi y compuesto por ocho vagones, sufrió un accidente a la altura de Adamuz (Córdoba). El maquinista reportó inicialmente haber tenido un \"enganchón\", experimentando una fuerte sacudida mientras circulaba a unos 200 km/h.
Tras una inspección, confirmó que el tren había descarrilado e invadido la vía contigua, por lo que solicitó detener el tráfico de inmediato. Sin embargo, un tren Alvia que circulaba por esa vía impactó contra los vagones descarrilados del Iryo, causando 46 víctimas mortales y múltiples heridos.
Impacto en la infraestructura y seguridad ferroviaria
Este tipo de incidentes pone en evidencia la necesidad de mantener en buen estado tanto la infraestructura de la catenaria como los sistemas técnicos de los trenes. Con el crecimiento del tráfico de alta velocidad en España, se intensifican los esfuerzos por mejorar el mantenimiento, la vigilancia y la gestión de emergencias para minimizar riesgos y proteger a los viajeros.
El accidente en Adamuz ha resaltado además la importancia de protocolos claros para responder ante averías eléctricas como el \"enganchón\", garantizando la seguridad en la operación ferroviaria y la rápida atención en caso de incidentes severos.

