Tras el Gran Premio de Japón, la FIA ha tomado medidas inmediatas para prohibir una técnica desarrollada por Mercedes y Red Bull que les permitía maximizar el rendimiento de sus motores durante las sesiones de clasificación. Aunque muchos esperaban una decisión sobre el polémico sistema de compresión 18:1, esta suspicaz práctica queda todavía en revisión y será analizada más profundamente en junio. En esta ocasión, la urgencia ha estado motivada por el uso indebido de un mecanismo relacionado con la gestión de la batería en los nuevos motores híbridos.
El uso controvertido del sistema de seguridad de la batería
Lewis Hamilton levantó las sospechas al señalar comportamientos anómalos en Mercedes en clasificación, y Ferrari reforzó la inquietud con una queja formal a la FIA. Al investigarlo, se descubrió que tanto Mercedes como Red Bull estaban explotando un sistema de seguridad integrado en los motores híbridos de Fórmula 1 para aumentar la potencia liberada durante una vuelta rápida.
Este sistema fue diseñado para proteger a los pilotos y mecánicos en caso de emergencia, vaciando automáticamente la batería para evitar riesgos eléctricos. Sin embargo, los dos equipos lo activaban intencionadamente durante las vueltas de clasificación, liberando así toda la potencia almacenada en la batería en ese instante específico.
Ventajas y consecuencias en clasificación
La activación del sistema permitía a ambos monoplazas alcanzar un pico máximo de potencia eléctrico que, combinado con la potencia del motor térmico, generaba un rendimiento sobresaliente en la vuelta rápida. La desventaja de este método es que, al liberar completamente la batería, el coche quedaba con una capacidad muy reducida durante casi un minuto posterior. Sin embargo, esto no perjudicaba en clasificación, donde solo importaba ese giro clave y el coche podía recuperar después sin consecuencias significativas.
Implicaciones y seguimiento del cambio normativo
A partir del próximo Gran Premio en Miami, Mercedes y Red Bull ya no podrán recurrir a esta estrategia. Se espera que esta prohibición reduzca la ventaja en clasificación, especialmente para Mercedes, que quizá pierda parte de la supremacía a una vuelta, aunque sigue siendo uno de los favoritos para las poles. En el caso de Red Bull, cuyo rendimiento en el actual campeonato viene siendo más errático, el impacto podría ser todavía más significativo.
Es importante puntualizar que esta restricción es independiente del tema del sistema de compresión 18:1, que continúa bajo escrutinio técnico y legal. Ambas escuderías han utilizado esta proporción de compresión de manera polémica, ya que supera el límite permitido y hasta ahora no ha podido ser detectada con las mediciones en frío que realiza la FIA.
Perspectivas para la Fórmula 1 y el futuro competitivo
La modificación de esta norma obliga a los equipos a ajustar sus estrategias y desarrollo para mantener el rendimiento óptimo sin vulnerar las reglas de seguridad. Se prevé que las próximas clasificaciones sean más reñidas, puesto que esta práctica daba a Mercedes y Red Bull una ventaja tecnológica que ahora queda eliminada.
En definitiva, esta decisión pone de manifiesto el constante esfuerzo de la FIA para supervisar y homologar los avances técnicos, equilibrando la innovación con la igualdad y la seguridad en pista.

