La FIA ha anunciado una importante modificación en las normas de la Fórmula 1 para el Gran Premio de Japón, que tendrá un impacto directo en la fase de clasificación de la carrera. El cambio principal consiste en la reducción de la capacidad de recarga de la batería durante la vuelta clasificatoria, que pasará de 9 megajulios a 8. Esta medida busca que las sesiones de clasificación sean un desafío más real para los pilotos, haciendo que la velocidad y el rendimiento sean menos artificiales y más parecidos a los formatos anteriores.
Reducción de la recarga de energía en clasificación
A partir del Gran Premio de Japón en Suzuka, los monoplazas solo podrán recuperar un máximo de 8 megajulios de energía durante cada vuelta clasificatoria, frente a los 9 permitidos hasta ahora. Aunque aparentemente esta diferencia puede parecer pequeña, la FIA espera que este ajuste suavice situaciones extremas y dramáticas que se preveían en Suzuka debido a las características del circuito. Este trazado se caracteriza por tener muy pocas zonas de frenado y muchas zonas de velocidad media y alta, lo que hacía prever dificultades para mantener el rendimiento óptimo durante la clasificación.
¿Qué problemas se buscan evitar?
Uno de los problemas originados por la reglamentación vigente era el fenómeno conocido como "superclipping". Este se produce cuando los pilotos tienen que levantar el pie del acelerador en las rectas para recargar la batería, lo que provoca que pasen a velocidades muy bajas en zonas rápidas del circuito, como la curva 130R en Suzuka, una situación que resulta poco atractiva para los aficionados y no representa un desafío real para el piloto. Esta reducción en la recarga permitirá a los pilotos llevar los vehículos más al límite, sin tener que gestionar excesivamente la energía en la vuelta rápida.
Impacto en las carreras y en la estrategia de los pilotos
Los equipos y todos los fabricantes de unidades de potencia (Mercedes, Ferrari, Red Bull Ford, Audi y Honda) han apoyado unánimemente esta decisión, aplicada exclusivamente a la clasificación. La FIA ha dejado claro que no habrá cambios en la gestión de energía durante las carreras, donde se mantiene el equilibrio entre el motor térmico y el motor eléctrico.
Este nuevo límite hará que los pilotos reduzcan las maniobras de “lift-and-coast” —aquellas en las que se levanta el pie del acelerador para recargar energía— durante la vuelta rápida. De este modo, la vuelta clasificatoria será más rápida y exigente, permitiendo que la pelea por la pole position sea un verdadero reto al máximo rendimiento del monoplaza.
Reacciones y expectativas
Algunos pilotos han señalado que esperan un impacto moderado pero positivo. Por ejemplo, Charles Leclerc ha comentado que quizás será posible reducir un poco la técnica de gestión de energía, pero que se requieren cambios adicionales para realmente llevar los coches al límite.
La FIA también ha informado que continuará estudiando la gestión energética y realizará más ajustes en las próximas semanas, especialmente con el análisis detallado previsto para el parón de abril, con el objetivo de hacer que la nueva Fórmula 1 sea cada vez más atractiva tanto para pilotos como para aficionados.
La importancia de mantener la esencia del deporte
Este cambio forma parte de una serie de optimizaciones del reglamento para 2026, que buscan equilibrar la tecnología y la habilidad del piloto y evitar que las carreras y clasificaciones se conviertan en una gestión excesiva y poco atractiva de la energía. Especialmente, en un circuito tan mítico como Suzuka, la FIA quiere evitar que los nuevos coches “manchen” el prestigio de la pista con vueltas lentas y desafiantes en sentido negativo.
En definitiva, esta modificación pretende devolver emoción a las clasificaciones, haciendo que el rendimiento y la estrategia del piloto sean protagonistas y que las carreras se parezcan más a las que tanto han apasionado históricamente a los seguidores de la Fórmula 1.
Autor: Roberto Montijo / Motorpasión

