La crisis del petróleo impulsada por la guerra en Irán ha provocado un aumento acelerado en el precio de los combustibles en España, conocido como el “efecto cohete”. Este fenómeno es especialmente evidente en las Islas Canarias, donde el incremento del coste de la gasolina y el diésel se produce de forma más rápida y pronunciada en comparación con la península.
¿Por qué suben más rápido los precios en Canarias?
El precio del barril Brent ha superado los 100 dólares, aumentando casi un 45 % en poco más de una semana. Esta subida inmediata se refleja en las estaciones de servicio canarias. Las causas tienen tanto un origen estructural como coyuntural que favorecen esta situación.
Incrementos en gasolina y diésel
En Canarias, el precio de la gasolina 95 ha pasado de 1,181 a 1,256 euros por litro, y el diésel de 1,173 a 1,267 euros desde finales de febrero. Aunque aún están algo por debajo de la media nacional, el “efecto cohete” podría intensificarse si la crisis persiste.
Dependencia total de las importaciones
A diferencia del continente, el archipiélago canario carece de oleoductos y recibe aproximadamente el 90 % de sus suministros, incluido el combustible, a través del transporte marítimo. Esta dependencia encarece y acelera la repercusión de los incrementos internacionales, afectando también a sectores esenciales como la agricultura y la ganadería.
Impacto en sectores primarios
El gasoil agrícola ha experimentado un aumento de 15 céntimos, mientras que el precio de la soja, alimento fundamental para el ganado, ha subido un 15 %. Los productores advierten que si estas condiciones se mantienen, habrá un impacto significativo en los precios de alimentos y otros productos en las próximas semanas.
Un mercado más pequeño y menos competitivo
El mercado de combustibles en Canarias es más reducido y con menor competencia que en la península. Esto provoca que las subidas del precio del barril Brent se trasladen de manera más rápida a los consumidores finales, especialmente en gasolineras low cost, donde los márgenes son más ajustados.
Diferencias entre gasolineras convencionales y low cost
Mientras que las estaciones convencionales aplican un aumento del 4,7 %, las gasolineras de bajo coste triplican estas subidas, alcanzando incrementos superiores al 13 % en localidades como Telde (Gran Canaria). Estas diferencias evidencian que el impacto de la crisis no se distribuye de forma homogénea en el territorio.
Factores fiscales y su influencia en el precio
El gobierno canario mantiene desde hace años descuentos en el combustible para las islas no capitalinas, que en 2026 continúan vigentes para mitigar el coste respecto a Tenerife y Gran Canaria. Sin embargo, desde el 1 de enero, los combustibles están gravados con un 1 % de IGIC (equivalente al IVA), impuesto que antes no se aplicaba y que eleva el precio base del carburante.
Esta nueva carga impositiva, junto con la crisis energética global, ha contribuido a encarecer el combustible en Canarias, afectando tanto a importadores y distribuidores como, de forma inevitable, a los consumidores finales.
En conjunto, esta realidad implica un desafío importante para Canarias, donde la vulnerabilidad frente a las fluctuaciones internacionales del petróleo se traduce en un efecto inmediato y sensible en la economía local y en el coste de vida de sus habitantes.