Bajo el río Támesis se está construyendo una de las infraestructuras energéticas más relevantes del Reino Unido: un túnel subterráneo destinado a transportar electricidad. Esta obra es liderada por National Grid y ejecutada por la multinacional española Ferrovial, que utiliza una tuneladora industrial ensamblada como si fuera un enorme “Lego” para realizar la excavación.
La importancia del túnel eléctrico bajo el Támesis
El proyecto nace de la necesidad urgente de modernizar una red eléctrica que ha quedado obsoleta frente al crecimiento de las energías renovables, la electrificación creciente y el aumento constante del consumo eléctrico. El nuevo túnel permitirá fortalecer conexiones críticas entre el sur de Inglaterra, que concentra gran parte del consumo, y regiones productoras de energía renovable, como Escocia y East Anglia, asegurando la estabilidad y la capacidad de la red ante futuros retos energéticos.
\”Caroline\”: la tuneladora española que revoluciona la obra
La máquina que está realizando la excavación se llama “Caroline”. Esta tuneladora tiene un peso de 271,5 toneladas y mide más de 110 metros de largo. Va a excavar un túnel de 2,2 km que conectará Essex y Kent, reemplazando una infraestructura eléctrica antigua que data de 1969 y que ya no puede cubrir las necesidades actuales.
Para iniciar el trabajo, se usa una perforadora vertical con un diámetro de 15 metros —la mayor construida hasta el momento en Europa— diseñada para operar en terrenos saturados de agua, característicos del entorno del río Támesis. Esta tecnología avanzada permite minimizar riesgos y reducir el impacto ambiental en una zona especialmente delicada.
Además, el proyecto implica la participación y formación de más de 76 trabajadores locales y la colaboración con 15 empresas, reforzando el talento y la capacidad técnica en el sector energético regional.
Un proyecto clave para la red eléctrica europea
Este túnel forma parte del programa “Great Grid Upgrade”, una ambiciosa inversión que fortalece la red eléctrica del Reino Unido para adaptarse a la electrificación masiva y al crecimiento imparable de las energías renovables. La infraestructura subterránea representa una evolución frente a las tradicionales líneas aéreas, disminuyendo el impacto visual, mejorando la seguridad y facilitando la integración en entornos urbanos y poblados.
En un contexto más amplio, otros países europeos avanzan con proyectos similares para reforzar sus redes eléctricas y optimizar el transporte de energía desde grandes centros de generación, a menudo alejados, hacia los consumidores. En España, por ejemplo, Red Eléctrica está trabajando en nuevos corredores eléctricos y refuerzos para incorporar renovables y mejorar la estabilidad del sistema, al tiempo que mantiene colaboraciones con Francia para evitar cuellos de botella eléctricos a nivel continental.
En definitiva, la obra bajo el Támesis con la tuneladora “Caroline” no solo salvaguarda el suministro eléctrico del Reino Unido, sino que también marca un avance estratégico en la transición energética europea, demostrando la capacidad técnica y el liderazgo español en infraestructuras de gran envergadura.
Fuente: Motorpasión y National Grid

