Ahorra en tu combustible: ¿realmente funciona repostar a ciertas horas?
En los últimos años, los precios de la gasolina y el diésel han experimentado una bajada continua, pero cualquier consejo que permita reducir la factura final sigue siendo muy bien recibido. En Francia circula un consejo que sugiere que repostar en determinados momentos del día puede suponer un ahorro, una idea muy popular conocida como “repostar a la alemana”. ¿Pero qué hay de cierto en ella?
¿En qué consiste el truco de repostar “a la alemana”?
Según el ADAC —el influyente club automovilístico alemán—, repostar entre las 18:00 y 22:00 horas o muy temprano por la mañana podría permitir obtener más combustible por el mismo precio. La teoría detrás de esta recomendación es que cuando la temperatura ambiente es más baja, el combustible se vuelve más denso, ya que las moléculas tienen menos movimiento y se empaquetan mejor. Esto implicaría que un litro de gasolina o diésel contendría más masa de combustible en estos momentos, lo que se traduciría en un mayor rendimiento.
El fundamento físico: variaciones en densidad del combustible
Como la mayoría de los líquidos (exceptuando el agua), la gasolina y el diésel tienen la propiedad de volverse ligeramente más densos cuando la temperatura desciende. El coeficiente de dilatación térmica del diésel es muy bajo (0,00046) y, aunque el de la gasolina es algo mayor (0,000938), la variación total en densidad entre el momento más frío y el más cálido del día apenas supera el 1 % en el mejor de los casos. Por tanto, la posible diferencia en la cantidad de combustible real aportada al repostar es mínima y difícilmente perceptible en la economía del consumidor diario.
¿Por qué esta técnica no da resultados reales?
Un detalle crucial es que el combustible de las gasolineras no está almacenado expuesto al aire libre, sino en depósitos subterráneos a una profundidad de entre 1 y 2 metros, donde la temperatura permanece estable durante todo el año, rondando los 10-15 °C. Debido a ello, las variaciones exteriores de temperatura apenas influyen en la densidad del combustible disponible para repostar.
Además, la diferencia de densidad del combustible por sí sola no supone un ahorro significativo en términos económicos, ya que la cantidad de combustible que recibimos físicamente por litro se mantiene prácticamente constante a lo largo del día.
¿Entonces, repostar a ciertas horas es un mito?
Podemos considerar esta técnica como una leyenda urbana. Sin embargo, tiene un matiz real en Alemania que no se relaciona con la densidad del combustible, sino con la fluctuación diaria de los precios en las estaciones de servicio.
En Alemania, los precios de la gasolina y el diésel suelen cambiar varias veces al día, a veces incluso cada hora. Generalmente, el combustible es más caro durante la mañana entre las 5:00 y las 8:00, debido a la alta demanda de quienes van al trabajo, mientras que al caer la tarde, entre las 18:00 y 22:00, los precios suelen bajar hasta entre 6 y 10 céntimos por litro. Así, repostar a esas horas puede traducirse en un ahorro real para el consumidor.
Herramientas para aprovechar la fluctuación de precios
Para quienes quieren beneficiarse de esto, existen aplicaciones móviles como “1-2-3 Tanken” que permiten consultar en tiempo real las variaciones de precio por estación de servicio y momento del día, ayudando así a planificar el repostaje para aprovechar los momentos más económicos.
Consejos prácticos adicionales para ahorrar gasolina
Más allá del mito de repostar en horas frescas, el ahorro real en gasolina está en adoptar hábitos de conducción eficientes y un buen mantenimiento del vehículo. Algunas recomendaciones respaldadas por expertos y asociaciones automovilísticas incluyen:
- Conducir a velocidad constante, evitando acelerones y frenazos bruscos.
- Planificar rutas para evitar recorridos innecesarios y atascos.
- Revisar periódicamente la presión de los neumáticos para asegurar que sean óptimas.
- Eliminar peso excesivo del vehículo y disminuir el uso excesivo del aire acondicionado.
- Apagar el motor durante paradas prolongadas para reducir consumo innecesario.
Estos hábitos ayudan no solo a ahorrar combustible sino también a reducir la huella ambiental de nuestro desplazamiento.
En definitiva, aunque la idea de repostar “a la alemana” basándose en la densidad del combustible no tiene fundamento práctico, sí es cierto que en determinados países, como Alemania, la variación horaria de precios puede ser aprovechada para gastar menos. Para el resto de los consumidores, centrarse en una conducción eficiente y un mantenimiento adecuado resulta la mejor forma de ahorrar.

