La contaminación en los puertos españoles: un problema urgente
En España, los puertos enfrentan un serio desafío ambiental debido a la alta contaminación causada principalmente por los ferris. Un estudio reciente realizado por el grupo ecologista Transport & Environment alerta sobre el impacto de este medio de transporte crucial en Europa. En promedio, los ferris tienen una antigüedad de 26 años y pasan más del 60% de su tiempo navegando a menos de 5 millas náuticas de zonas portuarias densamente pobladas, incrementando significativamente la contaminación costera. Los cruceros también contribuyen a este problema, aumentando las emisiones nocivas en las áreas portuarias.
Impacto ambiental: cifras alarmantes de contaminación
Los datos del estudio muestran que las emisiones de CO₂ generadas por los ferris en puertos europeos equivalen a las producidas por 6,6 millones de coches. Entre los puertos más afectados destaca Barcelona, donde los ferris contaminan 1,8 veces más con óxidos de azufre (SOx) que la totalidad de los coches registrados en la ciudad. Además, Dublín es actualmente la ciudad portuaria más contaminada de Europa por emisiones atmosféricas provenientes de ferris, seguida por Las Palmas y Holyhead.
En 2023, se analizaron 1.043 ferris en Europa y se constató que emitieron 13,4 millones de toneladas de CO₂, una cifra que equivaldría al impacto anual de 6,6 millones de automóviles. Esta contaminación no solo afecta la calidad del aire, sino que también tiene efectos negativos en la salud de las poblaciones costeras.
Electrificación de ferris: la solución para reducir la contaminación
Desde Transport & Environmental señalan que la electrificación de los ferris es una solución viable y necesaria para mitigar estas emisiones. Actualmente, más de la mitad de los ferris en Europa podrían ser reemplazados por versiones eléctricas o híbridas, más económicas de operar y con menores emisiones.
En España, el 78% de los ferris existentes podrían convertirse hoy en embarcaciones eléctricas, y cerca del 46% de ellos ya serían económicamente rentables para sustituirlos por opciones más sostenibles. Actualmente, España cuenta con 91 ferris en operación, de los cuales 71 serían técnicamente aptos para la electrificación.
Desafíos en la infraestructura portuaria
Sin embargo, la transición hacia ferris eléctricos enfrenta retos importantes, principalmente relacionados con la infraestructura de carga y la capacidad de la red eléctrica. Mientras que en un 57% de los puertos europeos bastaría con cargadores de potencia moderada (menos de 5 MW) para abastecer a los ferris eléctricos, los puertos españoles requieren inversiones mayores.
Puertos como Palma de Mallorca, Valencia, Barcelona y Las Palmas de Gran Canaria necesitarán aproximadamente 30 MW de potencia y un consumo anual de más de 100 GWh para dar soporte a esta electrificación, lo que implica un esfuerzo significativo en el desarrollo energético portuario.
Impulsando un futuro sostenible para el transporte marítimo
La electrificación de los ferris no solo supondría una reducción trascendental en las emisiones contaminantes en las zonas portuarias, también mejoraría la calidad de vida de los habitantes de las ciudades costeras afectadas. Esta transición es clave para cumplir con los objetivos climáticos y para enfrentar el problema ambiental que afecta a ciudades emblemáticas como Barcelona, Dublín o Nápoles.
La puesta en marcha de medidas que faciliten la electrificación de ferris, junto con el desarrollo de infraestructura energética eficiente en los puertos, es imprescindible. Ello promoverá un transporte marítimo más sostenible y saludable para las futuras generaciones.

