El radar Veloláser es un dispositivo moderno y compacto utilizado por la Dirección General de Tráfico (DGT) y cuerpos policiales en España para controlar la velocidad de los vehículos en las carreteras con alta precisión y discreción.
Características principales del radar Veloláser
Este radar portátil mide aproximadamente 50 centímetros y pesa cerca de dos kilos, lo que permite su fácil ocultamiento en trípodes, señales de tráfico o incluso dentro de vehículos policiales. Funciona de manera inalámbrica con una batería que puede durar hasta cinco horas y se controla a distancia mediante conexiones 4G, 3G o WiFi. Esto ofrece a las autoridades la capacidad de desplazarlo e instalarlo en diferentes ubicaciones en un mismo día, aumentando la versatilidad en su uso.
El Veloláser tiene capacidad para medir velocidades que van desde 30 hasta 250 km/h y puede controlar hasta tres carriles, tanto en un sentido como en sentido contrario de la circulación. Además, puede distinguir entre diferentes tipos de vehículos como turismos y camiones, incluso detecta si se mantiene la distancia de seguridad adecuada.
Cómo funciona el radar Veloláser
El sistema emplea tecnología LIDAR (Light Detection And Ranging), que utiliza pulsos de luz láser infrarroja invisibles al ojo humano. Estos pulsos se emiten hacia una parte específica del vehículo —generalmente la matrícula— y rebotan en ella, regresando al sensor del radar. Midiendo con extrema precisión el tiempo que tarde cada pulso en recorrer esta distancia, el radar calcula la velocidad del vehículo en fracciones de segundo con un margen de error aproximado del 5%, más estricto que el 7% habitual dictado por la jurisprudencia.
Cuando un vehículo supera el límite establecido, el Veloláser toma fotografías automáticas que capturan con nitidez la matrícula, la velocidad detectada, la fecha, la hora y la ubicación exacta del radar. Toda esta información se transmite de forma cifrada a los centros de gestión de denuncias, posibilitando la notificación al titular del vehículo sin necesidad de la presencia física de un agente en el lugar.
Ventajas operativas y uso en carretera
El Veloláser puede emplearse tanto en modo fijo, instalado en cabinas o soportes, como en modo móvil, sobre trípode. Gracias a su iluminación infrarroja, es capaz de operar eficazmente tanto de día como durante la noche. Su reducido tamaño y funcionamiento inalámbrico le otorgan una gran discreción en comparación con otros radares tradicionales, lo que dificulta su detección por parte de los conductores.
Otra ventaja significativa es que no requiere la intervención directa de un agente para completar el proceso sancionador, agilizando y optimizando el despliegue policial. Este radar está presente en numerosas carreteras españolas, incluyendo autovías y vías convencionales, y se utiliza en varios puntos con alta densidad de tráfico para maximizar su efectividad en la prevención de excesos de velocidad.
En definitiva, el radar Veloláser representa un salto tecnológico fundamental en el control de la velocidad en España, combinando precisión, automatización y discreción para mejorar la seguridad vial y reducir los riesgos asociados a la conducción a alta velocidad.
