Investigación federal sobre el sistema Full Self-Driving (FSD) de Tesla en Estados Unidos
La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de Estados Unidos (NHTSA) ha iniciado una investigación exhaustiva sobre el sistema de conducción autónoma de Tesla conocido como Full Self-Driving (FSD). Esta revisión afecta a cerca de 3,2 millones de vehículos Tesla que circulan actualmente en el país.
Motivos de la investigación
El principal foco de atención es la capacidad del sistema FSD para operar correctamente en condiciones de visibilidad reducida, como cuando hay polvo en el ambiente o luz intensa que puede afectar la percepción de las cámaras instaladas en los coches. La NHTSA investiga si el sistema puede detectar obstáculos y advertir al conductor en tales situaciones.
Según reportes oficiales y análisis de incidentes, la investigación se originó a raíz de al menos nueve accidentes recientes, incluyendo uno con resultado fatal y otros con personas heridas, donde el sistema no funcionó adecuadamente debido a la baja visibilidad. Además, se ha constatado que en varios casos el FSD no detectó vehículos que circulaban justo delante del Tesla, lo que representa un riesgo grave para la seguridad vial.
Características y limitaciones del FSD
Una de las particularidades del sistema de Tesla es que depende exclusivamente de cámaras (Tesla Vision), sin apoyo de radares u otros sensores adicionales. Este diseño puede ocasionar que, bajo ciertas condiciones ambientales adversas, el sistema pierda eficacia y no detecte correctamente el entorno, lo que puede derivar en accidentes.
Es importante recalcar que, aunque el nombre «Full Self-Driving» pueda inducir a error, Tesla ha señalado que se trata de un sistema de asistencia que requiere supervisión constante del conductor y no un sistema completamente autónomo.
Contexto y antecedentes de la investigación
Esta pesquisa supera en alcance a la investigación previa de octubre de 2025, cuando la NHTSA abrió un expediente sobre 2,88 millones de vehículos Tesla tras múltiples quejas por infracciones y accidentes vinculados al FSD. En aquel momento, la agencia indicó que el sistema podría fomentar un comportamiento inseguro al hacer creer a los conductores que no era necesaria una atención activa.
Actualmente, la NHTSA ha identificado más de 20 accidentes adicionales relacionados con versiones actualizadas del sistema Autopilot, algunos con colisiones frontales contra vehículos o peatones.
Implicaciones para los conductores y el mercado de vehículos eléctricos
Si se confirma que el FSD no responde adecuadamente a condiciones de visibilidad reducida, existe la posibilidad de que estos 3,2 millones de Tesla sean llamados a una revisión masiva. En casos de incumplimientos o resistencia a colaborar con la investigación, la agencia federal podría imponer multas significativas o exigir acciones regulatorias.
Para los usuarios y potenciales compradores de coches eléctricos, este caso subraya la necesidad de evaluar no solo aspectos ecológicos o de autonomía, sino también la seguridad y fiabilidad de los sistemas de asistencia y conducción autónoma integrados en los vehículos.
Recomendaciones y perspectivas
La conducción asistida puede mejorar la seguridad y comodidad, pero requiere atención y responsabilidad constante. Los usuarios deben mantenerse informados sobre las capacidades reales de estos sistemas y estar preparados para intervenir en cualquier momento. Además, es fundamental seguir de cerca las investigaciones oficiales y actualizaciones de software que puedan mejorar el rendimiento y seguridad del FSD.
En resumen, la seguridad vial y la confianza en tecnologías autónomas aún enfrentan desafíos importantes, y las autoridades están activamente supervisando estos sistemas para garantizar que cumplan con los estándares exigidos para proteger a todos los usuarios de la vía.
