FACUA alerta sobre el aumento injustificado de precios en las gasolineras debido a la guerra en Irán
En los últimos días, el precio de los combustibles ha experimentado un fuerte incremento, con un aumento medio de 23 céntimos por litro en apenas cinco días, acercándose a los 2 euros por litro en algunas estaciones. La asociación de consumidores FACUA ha denunciado que algunas petroleras están aprovechando la situación geopolítica para aumentar los precios de forma injustificada, causando un impacto directo en la economía de los usuarios.
Subidas desproporcionadas, especialmente en el diésel
Según el último informe de FACUA, varias gasolineras han aplicado incrementos significativos para beneficiarse del aumento de la demanda provocado por el conflicto. El diésel ha sido uno de los combustibles más afectados, con subidas que alcanzan hasta un 20%. Repsol se destaca como la empresa que ha aplicado el mayor aumento, con una media de 16,5 céntimos por litro, seguida de Moeve, BP y Galp.
De hecho, FACUA ha detectado estaciones que han llegado a poner el precio del gasóleo a 2 euros por litro durante el fin de semana, una cifra que genera preocupación y cuestionamiento por parte de los consumidores.
Contexto y sanciones previas
Este aumento se enmarca en un contexto donde aspectos como la subida del crudo Brent por encima de los 100 dólares y las tensiones en el estrecho de Ormuz, controlado por Irán, afectan la cadena de suministro y el coste de los combustibles.
Además, conviene recordar que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) impuso una multa de 20,5 millones de euros al Grupo Repsol por prácticas abusivas durante la guerra en Ucrania, donde se consideró que la empresa manipuló los precios para perjudicar a las gasolineras low cost.
Situación actual y factores que influyen en los precios
Los precios medios actuales reflejan esta tendencia alcista: el gasóleo A se sitúa en torno a 1,74 euros el litro, frente a 1,54 euros a principios de marzo. Asimismo, la gasolina sin plomo 95 marca un precio promedio de 1,65 euros por litro, frente a los 1,49 euros previos al agravamiento del conflicto.
Esta disparidad se explica por el llamado “efecto cohete y efecto pluma”, mecanismo por el cual las compañías petroleras ajustan rápidamente los precios al alza cuando sube el crudo, pero son lentas en trasladar las bajadas al consumidor.
Impacto en otros recursos energéticos y propuestas de ayuda
El gas natural también se ha visto afectado, con un aumento superior al 30% en su precio, situándose en torno a 70 euros por MWh, lo que encarece la factura de electricidad y calefacción. Ante esta situación, las petroleras solicitan un nuevo mecanismo de apoyo económico que excluya la necesidad de adelantar descuentos como el aplicado durante la guerra de Ucrania, proponiendo la supresión parcial o total del Impuesto Especial de Hidrocarburos o un IVA reducido mientras dure el conflicto.
En resumen, la volatilidad actual y las tensiones geopolíticas están presionando al alza los precios de los combustibles y la energía, afectando directamente la economía doméstica y el costo de transporte. Es fundamental que las autoridades vigilen para evitar prácticas abusivas y que se implementen medidas que protejan al consumidor frente a incrementos injustificados.

