La organización de consumidores Facua ha denunciado que alrededor de un 25% de las gasolineras han aprovechado la reciente reducción del IVA en carburantes para incrementar los precios de la gasolina y el diésel, en lugar de trasladar el ahorro a los consumidores como estaba previsto. Esta situación ocurre pese a las garantías ofrecidas por el Ministerio de Economía, que aseguró que supervisaría los márgenes de las empresas para asegurar que la bajada del impuesto se reflejara en un menor costo en los surtidores.
Contexto de la reducción del IVA al 10% en carburantes
El Gobierno aprobó una reducción temporal del IVA para la gasolina y el diésel, pasando del 21% al 10%, con el objetivo de aliviar el impacto de la subida de precios energéticos derivados de conflictos internacionales. Esta medida estuvo vigente desde el 21 de marzo hasta el 30 de junio de 2026 y estaba diseñada para generar un ahorro aproximado de hasta 30 céntimos por litro, lo que supondría un ahorro cercano a 20 euros al llenar el depósito de un vehículo medio.
Qué revela el análisis de Facua sobre los precios
Según un estudio de Facua realizado sobre más de 9.200 estaciones de servicio, empresas como Repsol, Moeve y BP no han trasladado íntegramente esta reducción a los consumidores. Por ejemplo:
- Repsol aplicó una rebaja promedio de 21,8 céntimos, cuando debería haber sido de 30,9 céntimos.
- Moeve redujo el precio del gasóleo en 18,8 céntimos, frente a los 30,6 céntimos esperados.
- BP limitó su descenso a 19,5 céntimos, también por debajo del ahorro fiscal.
Estas prácticas indican que el precio del combustible se ha visto inflado entre 9 y 12 céntimos más de lo que correspondería tras la rebaja del IVA, lo que pone en evidencia la falta de un control efectivo sobre los márgenes de beneficio de las petroleras.
Respuesta de las estaciones de servicio y situación actual
Las principales asociaciones del sector, como AEVECAR y CEEES, defienden que las gasolineras cumplen estrictamente con la bajada del IVA y recuerdan que los precios fluctúan diariamente debido a la libre competencia y a las estrategias comerciales propias de cada estación. Sin embargo, desde Facua insisten en que carecen de un mecanismo sólido que asegure que estos beneficios se traduzcan realmente en una disminución para el consumidor final.
De hecho, pese a la medida fiscal, el precio del gasóleo A+ incluso ha llegado a incrementarse tras la bajada del IVA, lo que afecta directamente al ahorro y la confianza de los usuarios.
Alternativas sostenibles: el impulso al coche eléctrico
Frente a la incertidumbre y volatilidad en los precios de los combustibles fósiles, muchas personas consideran pasarse a la movilidad eléctrica. Para facilitar esta transición, existen herramientas personalizadas que analizan y recomiendan los modelos de coches eléctricos que mejor se adaptan a las necesidades individuales, teniendo en cuenta aspectos clave como el precio, la autonomía y la disponibilidad de puntos de recarga.
Esta alternativa no solo contribuye a mitigar el impacto de las fluctuaciones del mercado del combustible, sino que también aporta beneficios medioambientales significativos.
En resumen, aunque la bajada del IVA en carburantes estaba diseñada para aliviar la presión sobre el bolsillo de los consumidores, la realidad muestra que una parte considerable del sector ha utilizado esta medida para mantener o incluso incrementar los precios. La vigilancia y regulación efectiva serán esenciales para garantizar que las futuras políticas fiscales cumplan su cometido de forma transparente y justa.

